(Intro) Y aquí estoy, con todo lo que no dijiste… y lo que me dejaste. (Verso 1) Leí tu verdad entre líneas de dolor, y aunque duele aceptarlo, todo tiene explicación. No te culpo, entiendo tus razones, pero tus palabras desarmaron mis emociones. Dices que fue difícil, que no fue por falta de amor, pero la paz que buscabas yo nunca te la dio. Yo quería darte el mundo y quedarme contigo, pero al parecer mi amor nunca fue suficiente abrigo. (Coro) Y ahora es mi silencio el que te va a responder, porque no hay palabras que expliquen lo que no puede ser. Te vas vestida de blanco, pero no te vas de mí, aunque cierres la puerta, siempre quedará aquí. No voy a odiarte, tampoco rogar, pero espero que ese camino no te haga llorar. Y si algún día piensas en lo que dejamos, mi silencio será el eco de lo que callamos. (Verso 2) Yo soñé con verte caminar hacia mí, pero ahora veo que tus pasos me llevan lejos de aquí. No culpo al destino ni a la vida misma, solo que el amor nos perdió en la misma brisa. Dices que me amas pero que no puedes volver, ¿cómo amar algo que decides no tener? Tus palabras dejaron cicatrices profundas, pero mi amor por ti nunca se derrumba. (Coro) Y ahora es mi silencio el que te va a responder, porque no hay palabras que expliquen lo que no puede ser. Te vas vestida de blanco, pero no te vas de mí, aunque cierres la puerta, siempre quedará aquí. No voy a odiarte, tampoco rogar, pero espero que ese camino no te haga llorar. Y si algún día piensas en lo que dejamos, mi silencio será el eco de lo que callamos. (Puente) Guardo tu verdad como un tesoro en mi pecho, aunque me duela, nunca la echo al desecho. Si un día regresas, no preguntes por qué, mi silencio será el puente que siempre guardé. (Outro) Y aquí me quedo, con mi guitarra y un trago, esperando que el tiempo cure lo que ambos dejamos. Porque aunque sea en silencio, siempre estaré aquí, amándote sin decirlo, hasta el fin de mí.