La sangre corre con ritmo y dolor, El Flamenco vive en cada rincón. Mis pies golpean la verdad ancestral, Sangre y compás, pasión inmortal. Las cuerdas vibran con mi herencia, El aire se llena de pura presencia. La guitarra llora, el tambor retumba, Sangre y compás, el alma me inunda. Los pasos retumban, el alma responde, Sangre y compás, pasión que se esconde. El compás eterno vive en mi andar, Sangre y compás, nunca va a callar. Los dedos chasquean con fuerza y poder, El alma flamenca no puede ceder. En cada palma hay un latido fiel, Sangre y compás, pura piel. El polvo del suelo sube al danzar, Mi cuerpo entero no puede parar. La música canta mi devoción, Sangre y compás, mi redención. Los pasos retumban, el alma responde, Sangre y compás, pasión que se esconde. El compás eterno vive en mi andar, Sangre y compás, nunca va a callar. Cuando la noche se funda con el día, Sangre y compás será mi melodía.