Esboza con saña lamentos
de tantas heridas que nunca cerró.
Resuenan sollozos de angustia,
cautivan el eco de la habitación.
Como un susurro que invoca desdicha
al tiempo que un trueno sonó.
Como la muerte abrazando desgracias
a un ritmo desolador
Se pudre una vida tras esa ventana
y no consigo ver si soy yo.
Sólo en mitad de la nada
percibiendo el ruido de una explosión.
Y ganar, sabiendo que he perdido
Temblando los cimientos, que vuelvan a reposar
Recuperar la ansiada soledad
Respeto que acordamos no íbamos a quebrantar
Derrama las horas bebiendo ceguera
mirando a través del cristal.
Deforma la imagen que tras la retina
invita a la detonación.
Después del ladrido enseña los dientes
dispuesta a morder y a atacar.
Esgrime insultos tras la puñalada
golpeando defiende mejor.
Y ganar, sabiendo que he perdido
Temblando los cimientos, que vuelvan a reposar
Recuperar la ansiada soledad
Respeto que acordamos no íbamos a quebrantar