Esperanza, caudal de entusiasmos
Esperanza pletórica de astros
Esperanza corpórea y candorosa
Corazonada del sublime sortilegio
Esperanza instalada noche adentro
Esperanza, derrumbe de mis tinieblas
Esperanza sos el dogma de mis parpados caídos
el fervor doliente de la vida
un leonino contrato con la nada
el mejor reposo de los sueños lastimados
una ventana esmerilada de aguaceros
una vibrante paz alborotada
convaleciente sombra del destino
¿Como te amaino así de soberana?
Tiritando en tu enjambre de proezas
Configurada en mi memoria lúgubre
Te rescato de tus arenas movedizas
Y te veo encantadora, indestructible
Con tu serenidad inexperta
Y tu complicidad con mis latidos
Esperanza que desarmás guillotinas
Y construís un puente de presagios
Con ambos extremos en la misma orilla
Poniéndole al abismo un balcón inútil
Esperanza, contraseña de la superstición
Que ligás impaciencia y desastre
Maquillás sus herrumbres al otoño
Dibujás grietas en la crisálida del siglo
Esperanza, prórroga de un designio fértil
Cautiverio de las horas corrosivas
Compensación de la nostalgia venidera
Par de alas en mi naufragio reincidente
Esperanza surrealista y delirante
Deleitosa toda tu osadía súbita
Esperanza de bordes redondeados
Que mutilás el aciago Esplendor
De errantes memorias
De novatos anticipos
Y en las avenidas color sepia
te suplican tregua mis tristezas
Esperanza donde y cuando
Vendrás de nuevo a ser brújula
Bateando al cielo mis verdades
Y serás aliento a estrenar
Impulso en mitad del recorrido
Esperanza,
No quiero ser de nuevo el títere
colgando de tus dedos
Aunque así, flotando en tus cuerdas
Evado el surco y el vacío
El acantilado de susurros,
Los manotazos de demonios
la muerte lánguida y el fuego