La miseria en sus rostros no se va
son serpientes arrastrando su final
la catedral de sangre consumira sus vidas
pudriendose en soledad
el odio los dejara a todos ciegos
masacrando sus cebreros
quemandolos por dentro
uno a uno
les llegara
el juicio final
nunca te arrepentiste
y nunca te hiciste cargo
el verdugo de tu destino sos vos
utilizas a todos con tu crueldad
acigo
a tu final
tu final